Huida frustrada; ‘Mi hija‘

QUÉ HA PASADO

• Demir cae en la trampa de Tarik y Ahmet.

• Hüseyin está desanimado.

El sueño de Demir con Öykü se transforma en pesadilla y Ugur lo calma. Los amigos acaban teniendo una sincera conversación sobre el pasado y se reconcilian. “Ocultar la muerte de mi padre no estuvo bien, pero puedo entenderte y te perdono. Sé bien que nunca quisiste hacerme daño ni decepcionarme. Además de no habernos conocido, probablemente estaría viviendo en la calle o muerto”, asegura Gokturk.

Unos instantes después, Cemal se une a ellos. “Os mentí sobre la llamada con Resat. Va a liberarlas, pero con una condición. A cambio de sus vidas, quiere la mía”, revela Demir. Sus amigos tratan de hacerle ver que es otra trampa, pero de nada sirve. El hombre ya ha tomado una decisión: “Todo es culpa mía y voy a ponerle fin de una vez”.

Demir, decidido a dar su vida por la de su hija

Candan está desesperada por el encierro y le pide a Sevgi que cuide de Öykü. Acto seguido, pone en marcha su plan y llama a uno de los vigilantes para que la lleve al baño. Una vez allí, echa el cerrojo con la excusa de que necesita privacidad y consigue subirse a una ventana pequeña y saltar para huir de la casa. Será Resat quien no tarde en darse cuenta de lo sucedido. “Encuéntrala y tráela de vuelta”, ordena a Faik.

Ugur y Cemal se inquietan al ver que Demir no regresa y tampoco contesta el teléfono. Para ese entonces, el hombre llega a la cafetería de Kemal y este lo despide. Sin embargo, cambia de parecer al saber que Öykü está en peligro. “Os quiero a los dos de vuelta mañana, sanos y salvos”, le advierte el empresario antes de prestarle su coche.

Unas horas después, Gokturk telefonea a Cemal y a Ugur: “Voy de camino a encontrarme con Resat. No hay otra solución, está obsesionado conmigo. Esperad ahí a las chicas, hoy volverán a casa”. Y añade: “Con gusto daré mi vida por la de Öykü”.

Por su parte, Candan llega jadeando a una gasolinera y pide a uno de los empleados que le preste su teléfono, pero justo aparece Faik y se hace pasar por su novio: “Cariño, ¿me buscabas? Estaba fuera echando gasolina al coche”. Luego, se acerca a ella y le susurra al oído que si dice algo, sus amigas morirán. Atemorizada, no le queda más opción que seguirle la corriente y subirse con él al coche.

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