Hallazgo macabro; ‘Mujer’

QUÉ HA PASADO

• Nezir oculta que está vivo y prepara su venganza.

• Sirin se va de casa.

• Arif besa a Bahar.

Bahar sigue muy delicada y Ceyda y Yeliz acuerdan turnarse para cuidarla. En una de las salas contiguas, Jale recibe los resultados de unos análisis. “Está peor de lo que creía. Tenemos que darnos prisa en hacer el trasplante”, informa a Hatice. Eirin continúa escondida en la mansión de Suat y, ambicionando convertirse en una mujer poderosa, se somete a un cambio de imagen: luce ropa sofisticada, se oscurece el color del cabello y se lo alisa.

Esa noche, el empresario recibe la visita de Yesim y se pone muy nervioso con lo que le cuenta sobre Nezir: “Creo que no está enfermo. Si ha hecho esto es para capturar al asesino de su hijo. Nezir lo borrará del planeta y a quienes lo ayudaron también”.

Por su parte, Sarp sigue lleno de dudas y acude de nuevo a casa de Enver. Pero esta vez es Yeliz quien le abre la puerta. “Mis tíos se han ido a pasar un mes al pueblo”, miente.

Un secuaz de Nezir vigila el hospital

Suat va en busca de Piril muy alterado y la obliga a marcharse a la casa del lago. Desconoce que para ese entonces Hazim, el secuaz de Nezir, ya tiene localizado a Karahan.

Sarp acude al cementerio y profana las tumbas de Bahar, Nisan y Doruk. “No puede ser, es imposible”, repite conmocionado tras un macabro hallazgo. En busca de respuestas, se dirige a casa de Suat. “¿Dónde están mi mujer y mis hijos? ¡Sé que viven! ¡En sus tumbas he visto el cadáver de mi madre!”, grita mientras lo golpea brutalmente. Acto seguido, lo apunta con un arma, pero Münir aparece y lo detiene. Sirin escucha todo gracias a unos micrófonos que ha instalado en el salón.

Al amanecer, Enver y Yeliz preparan a Nisan y Doruk para sacarlos de casa, pero Arif se percata de que Sarp está vigilando. Lleno de rabia, lo enfrenta y Karahan recuerda que es el mismo hombre que vio en el hospital con el niño. Suat está dispuesto a todo por la felicidad de Piril y pregunta a Sirin si ya sabe quién donará médula a Bahar. “Será su otra hermana. Su padre tuvo una amante llamada Bahar Sengül”, le explica ella.

El estado de Bahar es cada vez más delicado y, por orden de Nezir, Hazim pone a un hombre a vigilar todos los movimientos en el hospital. Mientras, Sarp vuelve a casa de Enver y, aunque golpea con insistencia la puerta, él no abre. Sin embargo, cambia de opinión cuando lo ve desmayarse.

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