Vicky Luengo (Antidisturbios): “Si mi personaje fuera un hombre, no se criticarían tanto su ambición o sus métodos”

Es su momento y lo está disfrutando con una sonrisa de oreja a oreja: Vicky Luengo ya había llamado la atención de los seriéfilos en Madres, donde encarnaba a una drogadicta embarazada junto a veteranas como Belén Rueda o Aida Folch. Pero ha sido Antidisturbios, la serie de Rodrigo Sorogoyen para Movistar+, la que le ha dado el espaldarazo definitivo: en ella interpreta a Laia Urquijo, una inspectora de asuntos internos recta y tozuda que investiga a seis policías (entre ellos, Álex García, Raúl Arévalo, Patrick Criado…) tras un deshaucio que ha terminado con un cadáver. Y pronto descubre que la trama es más compleja y sucia de lo que había creído. La serie se ha convertido rápidamente en trending topic, al igual que esta actriz mallorquina de 30 años recién cumplidos que se confiesa feliz de la repercusión que está teniendo su personaje. 

El grupo de antidisturbios al que tienes que investigar da bastante miedito. ¿Cómo son en realidad?

¡Majísimos! Mira, cuando me enteré del casting estaba emocionadísima, porque iba a trabajar con actores a los que admiraba y pensaba en lo mucho que iba a aprender. Pero es que además hemos hecho un equipo precioso e ilusionado, todos a una para contar esta historia. Con Álex García y Raúl Arévalo, los dos del furgón que tenían más tramas con mi personaje, he tratado más. Pero son todos estupendos. Ha sido un viaje precioso y no me lo imagino con otras personas.

La serie tiene un nivel de tensión altísimo. ¿Qué hacías para bajarla un poco entre tomas?

Yo no me relajaba mucho, si te digo la verdad. Ha sido un rodaje muy intenso y exigente, y creo que hice bien en no bajar la guardia. Pero con Rodrigo Sorogoyen está todo el mundo tan a gusto rodando que me he sentido como en casa, muy cuidada, con libertad para crear y proponer. Así que la tensión que había era buena y no necesitaba descansar de ella.

Una de las escenas clave sucede entre el intrigante Revilla y tú. ¡Y resulta que el actor que lo interpreta es el padre de Sorogoyen!

¡Siiii! Pero yo solo lo sabía porque me lo contó alguien, que si no ni me habría enterado. Rodar con él fue muy divertido, es un actor muy generoso. Y esa escena es el clímax de toda la serie.

En Antidisturbios hay mucha violencia, pero tú solo protagonizas una escena de ese tipo. Eso sí, es tremenda.

Le tenía muchas ganas, porque casi todas mis secuencias se centran en lo que digo y lo que pienso. Y me lo pasé genial porque yo estas cosas las gozo muchísimo. Además, Alejandro de Pablo, el director de fotografía, hizo maravillas con la luz. 

¿Tuviste algún tipo de asesoramiento policial?

Los actores que interpretaban a los antidisturbios, sí; yo tuve una preparación física y luego me reuní con un señor de asuntos internos que encontré por mi cuenta. Porque el trabajo de asuntos internos lo tenemos muy asociado a lo que nos muestran las series americanas, y en realidad no sabía cómo se hace aquí, cómo es su día a día. Me enteré, entre otras cosas, de que en general no se sabe la identidad de los que trabajan en asuntos internos, porque entonces no les resultaría fácil hacer su trabajo. Se quedan en la sombra. Aquel hombre me ayudó muy amablemente y espero que lea esto y vea que le doy las gracias, porque no sé ni cómo se llama. También leí Asuntos internos, un libro del periodista Jorge Cabezas que habla de los distintos casos de corrupción policial en España. 

Algunos espectadores y críticos califican a la inspectora Urquijo de “antipática”. ¿Qué opinas? 

Que si mi personaje fuera un hombre, no caería tan mal (ríe). Como actriz, no me interesa plantearme si va a caer bien o mal, porque eso te lleva a modificar el personaje en pro del resultado. Pero, sí, tengo la intuición de que si Laia Urquijo fuera un hombre, no se juzgarían tanto su ambición ni la manera que tiene de conseguir lo que quiere. 

Hay un momento en que Laia es infiel a su novio. Y, francamente, él no se lo merece.

Es que es muy majo, ¿verdad? Pero ya sabes, es la vida, son cosas que pasan a veces…

¿Cómo estás viviendo la reacción entusiasta a la serie?

Imagínate, estoy feliz. Me encanta que tanta gente la haya visto. Y también estoy algo sorprendida, porque yo sabía que iba a gustar, pero no me esperaba que se convirtiera en algo tan grande. Estoy celebrándolo todos los días de mi vida.

También ha habido críticas, ¡y en ambos sentidos! Algunos dicen que la serie blanquea a los antidisturbios; otros, que los demonizan. ¿Qué piensas tú?

Que cada persona es libre de tener su propia opinión, y que yo las respeto todas. Esta serie no tiene ninguna intención de sentar cátedra ni de juzgar, es una ficción que intenta responder a unas preguntas: quiénes son los antidisturbios, cómo viven sus vidas, por qué se dedican a esto. Sí creo que cuando una ficción genera esta polémica es porque está bien hecha.

Eres muy amiga de Susana Abaitua (Nerea en Patria). ¡Y las dos estáis triunfando en dos de las series españolas del año!

Es algo precioso. Nos conocemos desde hace 10 años, nos hemos apoyado siempre muchísimo, ella es una actriz extraordinaria y que esto nos esté pasando a la vez a las dos es maravilloso. Estoy felicísima por ella. Si ya estábamos muy unidas, esto nos ha unido más todavía. 

Creo que estás en pleno rodaje de un nuevo proyecto. 

Estoy rodando, entre Denia y Valencia, El sustituto, una película dirigida por Óscar Aibar. Es un thriller policiaco sobre Andrés Expósito (Ricardo Gómez), un policía que llega a Denia para sustituir a un agente fallecido y se ve envuelto en una trama que le lleva a los nazis que se escondieron allí tras la guerra. Mi personaje es una doctora que se ve envuelta tanto en la investigación como en la vida personal del protagonista. 

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