Solo necesitas una pared para hacer estos estiramientos de espalda y despedirte de las contracturas (y del dolor)

Una buena higiene postural es esencial durante el horario de trabajo. Hablando en plata (y entre nosotros), lo que menos necesitas ahora mismo es un dolor de espalda atroz cada vez que levantas la vista del ordenador al dar las seis de la tarde. Si como yo, eres de las que prefiere el estilo a la comodidad – evidentemente, también en los muebles- habrás descubierto que la silla de tu escritorio, sobre todo si sigues trabajando desde casa, no es lo más cómodo del mundo (tortura china es lo que se escucha de fondo). Y tu espalda es la que está sufiendo las consecuencias de tus decisiones deco. Mala higiene laboral, piernas al alza, espalda encorvada… esta Santísima Trinidad es el pan de cada día desde que tu salón se conviritió en una oficina improvisada. Y aunque ayer te dimos los mejores ejercicios para estirar la espalda con esterilla y aprovechaste la hora de comer con esmero para llevarlos a cabo, puede que no sea suficiente.

Por eso, en un intento de hacer la vuelta al cole más llevadera (y menos dolorosa) hemos dado con los ejercicios que puedes llevar a cabo en los descansos del café para descontracturar la espalda y evitar los molestos tirones y “pinzamientos” consecuencia de largas horas de malas posturas. Solo necesitarás una pared para llevarlos a cabo (fácil, ¿no?) y algo de ganas. Ni si quiera tendrás que desempolvar la esterilla del armario para volver a ser feliz.

¿Qué ejercicios tienes que hacer?

-Para empezar, colocate frente a la pared y da un paso para separarte de ella. A continuación, inclina una pierna hacie delante y mantén estirada la otra. Apoya los antebrazos en la pared intentando mantener alineadas la cabeza, el cuello, la columna, la pelvis, las piernas y los tobillos. Una vez que el cuerpo esté colocado, respira llevando el pecho hacie la pared. Ten mucho cuidado, el talón de la pierna estirada deberá estar a poyado en el suelo. Haz varias repeticiones de cada lado de durante 30 segundos.

-Al acabar el primer ejercicio, mantén la postura y eleva los brazos a lo alto, pegando las manos a la pared. Estos debería quedar semiflexionados por encima de la cabeza. Con las piernas semiflexionadas y los pies en paralelo deberás descender el pecho y empujar con la cadra hacia el techo sin que se levanten los talones del suelo. Mantén la postura durante al menos un minuto y haz varias repeticiones con descanso.

-Al acabar, deshaz la postura y vuelve a ponerte frente a la pared con los pies en paralelo a ella. Estira los brazos por encima de la cabezae inclina el tronco hacie delante, manteniendo las manos pegadas a la pared. A continuación, haz fuerza con los brazos y arquea la espalda durante diez segundos. Después, vuelve a poner el tronco recto y respira. Repite el ejercicio varias veces.

Si llevas a cabo estos estiramientos, al menos, dos veces al día conseguirás aliviar los músculos de la espalda de la tensión acumulada . Aunque eso sí, no son ejercicios mágicos, deberás combinarlos con una buena postura durante la jornada laboral. Algo difícil, pero no imposible de conseguir. Tu espalda te lo agradecerá (y tu incipiente chepita también).

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