Los Biden redecoran la Casa Blanca: sus primeros cambios (y cómo lo hicieron sus predecesores)

Durante el Inauguration Day …el día en el que es investido un nuevo presidente de Estados Unidos–, la tradición contempla que el mandatario saliente invite al entrante a desayunar en la Casa Blanca. Tras el café, otra norma es que la todavía primera dama enseñe a su sucesora los aposentos de su nueva residencia en un tour que incluye la presentación del personal de la casa. Luego marchan juntos al Capitolio. Pero con los Trump no hay reglas que valgan. La mañana de su marcha, el matrimonio subió directamente al Air Force One y puso rumbo a su nuevo hogar, Mar-a-Lago, en Palm Beach (Florida). A pesar de la falta de cortesía, los Biden ya están perfectamente asentados.

Todos los presidentes tienen la prerrogativa de cambiar el Despacho Oval, la estancia más emblemática de la Casa Blanca, nada más entrar y distribuir mobiliario y obras de arte a su gusto. El siguiente paso consiste en el cambio en sus estancias privadas, para lo que se pueden apoyar en un equipo entre los que figuran su propio decorador personal, un asistente y un miembro del Comité para la Preservación de la Casa Blanca. Como toda residencia oficial se debe atener a unas normas que, aunque resultan flexibles, están bien definidas.

Naturalmente, Biden ha modificado la disposición de los elementos y se ha desmarcado por completo del estilo de su antecesor. El presidenteha devuelto a su despacho la alfombra azul de Clinton, el busto de Martin Luther King –que ha regresado a su sitio junto al de Kennedy y que Trump había quitado–, y ha colocado en un lugar especial una escultura del líder sindical hispano César Chavez. Sobre la chimenea, destaca un retrato del presidente Roosevelt y otro de Benjamin Franklin. Por supuesto no faltan retratos familiares, como el de su hijo Beau, fallecido en 2015 a causa de un tumor cerebral.

El cambio estilístico de una administración a otra ha sido ejecutado en pocas horas. Se han necesitado 93 personas bien sincronizadas. La disposición de los nuevos elementos no es un asunto baladí, ya que destilan el carácter y mensaje del mandatario y su familia, la primera del país más importante del mundo. Lo primero que solicitó el flamante presidente Biden es la desinfección a fondo de los espacios presidenciales, por motivos sanitarios por supuesto, pues con el matrimonio Trump el virus se propagó en la Casa Blanca al menos en tres ocasiones.

Pero, ¿cómo lo hicieron sus antecesores?

La construcción de la Casa Blanca fue una idea de George Washington, el primer presidente de Estados Unidos, que llevó adelante el proyecto en 1790 bajo la dirección del arquitecto James Hoban. La residencia oficial es una réplica del parlamento irlandés.

Pero si hubo alguien que le dio un toque de sofisticación fue Jackie Kennedy, quien contó con la ayuda de Sister Parrish. Esta interiorista transformaba las más casas de Washington en cottages ingleses, una mirada única que fascinó a los más estetas. Otras personalidades importantes en la etapa de JFK y Jackie fueron Stephan Boudin, director de la maison Jansen de París, y Bunny Mellon, quien llevó a cabo el rose garden de la Casa Blanca.

Pero si hay un récord es el de Iris Apfel. La conocida influencer y su marido, Carl Apfel, asesoraron a nueve presidentes estadounidenses con respecto al interiorismo: de Truman a Bill Clinton. Por su parte, George y Laura Bush contaron con Kenneth Blansingame, mientras que los Obama contrataron a Michael S. Smith, quien también ejerció de embajador consorte de EEUU en España ya que es pareja de James Costos.

Empeñada en instalar un glam room para sus retoques, Melania contrató a la diseñadora Tham Kannalikham, una interiorista que había trabajado en alguna ocasión para el diseñador Ralph Lauren pero de la que poca más información se sabe. Cada etapa es diferente: Ford montó una piscina que luego usaron Hillary Clinton y Barbara Bush; Obama una cancha de básquet; su mujer, Michelle, un huerto ecológico… y Nixon construyó una bolera.

Hay una gran libertad de movimientos en la Casa Blanca, pero también unas reglas muy claras que les ofrecemos a continuación a modo de resumen.

· El moving day o el día de la mudanza, el personal de la Casa Blanca tiene exactamente 12 horas (desde las 12 del mediodía), para llevar a cabo la salida de los muebles del presidente saliente y la instalación de los enseres delentrante -este año algo más por el tema de la protocolaria desinfección anti covid-.

· El objetivo es que cuando vuelva la familia del baile inaugural -que en esta ocasiónno se ha hecho-, encuentre su ropa en los armarios, su sérum en el cuarto de baño y sus cereales preferidos en la despensa de la cocina privada.

· En cuanto a la decoración, no hay indicaciones sobre las tonalidades de las paredes. Lo único obligatorio es el blanco de la fachada que no puede variar.

· La redecoración se lleva a cabo en las dependencias del segundo piso, 16 habitaciones que ocupa la familia, siempre supervisados por el Comité de Preservación de la Casa Blanca y un asesor.

· Hay algunas dependencias llamadas históricas que no se pueden tocar como el dormitorio Lincoln o el comedor de Estado, ciertas piezas de arte y mobiliario. Así nació el Comité de Preservación de la Casa Blanca, que mantiene la integridad histórica del edificio.

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