El lado personal de Cayetana Guillén-Cuervo, enamorada de un fotógrafo y amante del arte, la cocina e Ibiza

Actriz con una personalidad arrolladora, musa televisiva de los cinéfilos más exigentes y protagonista de series como El Ministerio del Tiempo que la han convertido en musa LGTBI, Cayetana Guillén-Cuervo lleva más de tres décadas dedicada en cuerpo y alma a una profesión que corre por sus venas desde que nació en Madrid hace 51 años. Este 1 de abril estrena en el Teatro Español de la capital la obra Puertas Abiertas, ambientada en los instantes posteriores a los atentados de París de 2015 y donde comparte escenario con el actor catalán de origen marroquí Ayoub El Hilali. “Esta obra pone al espectador ante un espejo de sus propios miedo y sus propios prejuicios”, ha dicho en una entrevista en Cope.

https://www.instagram.com/p/CHhoevkhiRi/

A post shared by Cayetana Guillén-Cuervo (@cayetanagc)

La implicación en cada uno de sus proyectos es máxima para Cayetana, algo que aprendió desde pequeñita de sus padres, los actores Fernando Guillén (fallecido en 2013) y Gemma Cuervo (84). Sus progenitores le enseñaron el valor del esfuerzo y ella observó desde el calor de su hogar a esa generación de intérpretes que lucharon por la cultura en los oscuros tiempos de la dictadura. Cayetana es la tercera de tres hermanos. Natalia, que tiene 60 años, que no se dedica a la interpretación y que en 2013 puso en marcha un campamento cultural para niños, una especie de escuela de pequeños actores, que aún se lleva a cabo en Madrid, y Fernando, de 58, también actor y protagonista entre otras películas de Luz de domingo y que ha participado en series como Servir y Proteger o Los misterios de Laura.

https://www.instagram.com/p/B5nraBVC8ve/

A post shared by Cayetana Guillén-Cuervo (@cayetanagc)

Debutó a los 17 años

Desde niña, Cayetana sintió la llamada del escenario, aunque su padre la convenció para que estudiara antes una carrera y tanto ella como sus hermanos se pagaron sus estudios universitarios. La cultura y la formación fue un pilar básico en su casa y sus padres les enseñaron que esa era la única forma de tomar decisiones y tener criterio propio. Estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y a mediados de los 80, mientras iba a la facultad, ya se había metido de lleno en el ámbito de la televisión y el teatro. Para ello optó por poner un guión a sus dos apellidos, porque no quería que se quedara en el aire el de su madre, a la que también adora. Debutó en la pequeña pantalla con 17 años con un pequeño papel en la serie Segunda Enseñanza, dirigida por Pedro Masó y un año más tarde se subía a las tablas del Teatro Alcázar para representar Coqueluche. Su salto al cine se produjo en 1989, recién cumplidos los 20 años, de la mano de Imanol Uribe en la cinta La luna negra.

El teatro siempre ha estado muy presente en su carrera y en los noventa la vimos en varias obras de la compañía Strion, de la también actriz Aitana Sánchez-Gijón. En una de ellas, Entre bobos anda el juego, coincidió con su hermano Fernando. De ahí Adolfo Marsillach la fichó para representar varias obras de Cervantes y Lope de Vega en la Compañía Nacional de Teatro Clásico y poco a poco le fueron llegando más proyectos cinematográficos como Más que amor, frenesí, Hazlo por mí, Atómica y llegó a ser chica Almodóvar en Todo sobre mi madre. Dos películas fueron claves en esos años para Cayetana: La herida luminosa, donde trabajó junto a su padre, y El abuelo, las dos dirigidas por José Luis Garci, que sería su pareja durante un tiempo cuando ella tenía 29 años. Por la segunda fue nominada al Goya a Mejor Actriz y la cinta fue además candidata al Oscar.

https://www.instagram.com/p/B8dkYZ1iR1e/

A post shared by Cayetana Guillén-Cuervo (@cayetanagc)

Dos décadas en TVE

1998 sería un gran año para ella. En ese momento se estrenó como presentadora de televisión al frente de Versión española, mítico programa de La 2 de Televisión Española en el que se emiten cintas de nuestro país con un posterior debate moderado por Cayetana Guillén-Cuervo. El espacio es uno de los favoritos de los cinéfilos de nuestro país y aún hoy sigue en antena. En el Ente Público, la actriz también se ha hecho cargo de otros programas como D-Calle (2006), Días de cine (2008-2011) y Atención obras (desde 2013). En la última década, la actriz ha compaginado trabajos en el cine en títulos como Una pistola en cada mano, El crack cero o La maldición del guapo, y también en teatro.

“Currante de los pies a la cabeza”, como ella misma se define, sin duda, uno de los papeles que más alegrías le ha dado últimamente ha sido el de Irene Larra, personaje principal de la ficción de TVE El Ministerio del Tiempo, por el que ha alcanzado una enorme popularidad también entre el público más joven y con el que se ha convertido en una musa para el colectivo LGTBI, algo de lo que se siente muy orgullosa. “Es lo mejor que me ha pasado en la vida. Me encanta. Siempre he estado muy cerca del colectivo LGTB, así que me parece un regalo que haya cayetaners y que me consideren un icono lésbico”, decía en La Vanguardia. Siempre discreta con su vida privada, en 2016 nos dejó conocerla desde otra faceta al participar en MasterChef Celebrity, donde quedó en segundo puesto solo por detrás de Miguel Ángel Muñoz, ganador de esa primera edición del talent culinario.

Casada con un fotógrafo

Poco dada a aparecer en revistas si no es para hablar de su trabajo, desde 2005 está felizmente casada con el fotógrafo Omar Ayyashi, nacido en Bilbao y con orígenes palestinos. Aunque estudió Ciencias Empresariales y Administración de Empresas Turísticas y trabajó en Marketing y Publicidad unos años, la fotografía siempre fue su gran pasión y terminó haciendo de su afición su trabajo. Ayyashi ha colaborado en diferentes medios de comunicación y revistas de moda y su última exposición finalizaba hace tan solo unos días en el Real Jardín Botánico de Madrid, una muestra que contaba de 16 fotografías a actrices como Belén Rueda, Ester Expósito, Paz Vega o la propia Cayetana y cuyos fondos han sido destinados a varias ONG para la igualdad de género. Implicado en diferentes causas, cuando tenía 29 años fue embajador de Ayuda en Acción con sus campañas gráficas viajando con la ONG a varios países para mostrar la realidad de diferentes lugares del mundo.

Cayetana y Omar se conocieron a través de unos amigos en común y en 2005 se casaron en una divertida boda civil en Santa Eulalia, municipio de Ibiza, isla en la que ella veranea desde niña y que hoy sigue siendo su refugio estival. La pareja tiene un hijo, Leo, de 14 años. Curiosamente, en junio de 2009, el hijo de Cayetana y Omar fue el primer madrileño que recibió un bautismo laico, un acto simbólico, en una ceremonia que llevó a cabo el entonces concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid Pedro Zerolo, gran amigo de la actriz.

https://www.instagram.com/p/ByFcawhiPAs/

A post shared by Cayetana Guillén-Cuervo (@cayetanagc)

Amante del arte, la cocina y de Ibiza

“Tengo un lado muy intenso, de currar mucho y tener una fuerza de voluntad brutal, pero también he sido siempre de pasármelo muy bien. Tengo carácter pero no tengo mal carácter”, explicaba Cayetana en la citada entrevista al ser preguntada por esa fama infundada de mujer seria. La actriz saca tiempo de donde puede para dedicárselo a su familia y a su madre, que en junio cumplirá 85 años. Es una gran deportista, le gusta ir a esquiar a Baqueira Beret, practica natación y running, y en verano le vuelven loca los deportes acuáticos, pasión que comparte con su marido.

Después de demostrar sus dotes como cocinera en MasterChef, Cayetana asegura que lo que mejor se le da son los arroces y el solomillo Wellington y que, aunque no tiene demasiado tiempo para estar entre fogones, cuando tiene invitados en casa ‘se lo curra’ y siempre les prepara algo especial. Amante de la música y el arte, le encantaría ser coleccionista profesional y se declara gran admiradora de las obras de Vermeer, Turner o Antonio López. Eso sí, no le gusta nada ir de compras.

https://www.instagram.com/p/CDLkGVeBq0U/

A post shared by Cayetana Guillén-Cuervo (@cayetanagc)

Si tuviera que quedarse con un lugar en el mundo sin duda ese sería Ibiza. En verano disfruta en la isla pitiusa de sus vacaciones y también suele visitar Formentera. Entre sus locales favoritos de las islas está La Escollera y uno de los viajes que más le han marcado en su vida fue el que hizo a Islandia con su marido y su hijo. “Pasas del géiser del volcán al hielo absoluto. Fuimos a Stykkishólmur, el pueblo de La vida secreta de Walter Mitty, y nos hicimos la misma foto que tiene el actor corriendo cuando va a coger el helicóptero. Pero uno de los sitios más asombrosos que he visto en mi vida es el Pelican Bar, un bareto que hay en medio del mar, en Jamaica. Todo el mundo que va por ahí graba su nombre en la madera", recordaba en Vanity Fair.

Si pudiera dar marcha atrás en el tiempo como en la serie que protagonizó en TVE, Cayetana Guillén-Cuervo lo tiene claro: “Si pudiese viajar a otro tiempo, sin duda iría a París, a la época en que Picasso tenía su estudio, para ver si me cruzo con Clara Campoamor, por ejemplo, para decirle: “Gracias, porque gracias a ti las mujeres votamos en España”, decía.

Nuestros periodistas recomiendan de manera independiente productos y servicios que puedes comprar o adquirir en Internet. Cada vez que compras a través de algunos enlaces añadidos en nuestros textos, Condenet Iberica S.L. puede recibir una comisión. Lee aquí nuestra política de afiliación.

Fuente: Leer Artículo Completo