Así es Sara Croft, la hija mayor de Ainhoa Arteta que sueña con ser cantante de pop

En los últimos meses, la vida no se lo ha puesto fácil a Ainhoa Arteta. La soprano, que el pasado 24 de septiembre cumplió 57 años, revelaba hace unos días que le habían tenido que amputar parte de un dedo de la mano derecha y un dedo del pie derecho después de sufrir un infarto que la había llevado al borde de la muerte. A esta terrible circunstancia de la que aún se está recuperando, hay que sumarle que a comienzos de año se contagió de coronavirus y tuvo que afrontar sus consecuencias físicas, como una parálisis en las piernas de la que ha ido rehabilitándose con gran esfuerzo, y en agosto fue ingresada en un hospital sevillano por un cólico nefrítico que la hizo permanecer diez días en la UCI y seis en coma inducido. Junto a ella siempre ha estado su familia y, sobre todo, su hija mayor, Sara, fruto de su segundo matrimonio.

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Sara Croft tiene 21 años y nació un par de años después de la boda de sus padres en el Ayuntamiento de Nueva York y con el entonces alcalde Rudolph Giuliani como oficiante de la ceremonia. Ainhoa conoció a Dwayne Croft en 1997 mientras ambos representaban la ópera Fedora (con música de Umberto Giordano y libreto de Arturo Colautti y que fue estrenada el 17 de noviembre de 1898 en el Teatro Lírico de Milán) en el Metropolitan de Nueva York. Allí, los dos artistas coincidieron sobre el escenario con Plácido Domingo, buen amigo de la soprano vasca.

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Su padre es un reconocido barítono

Dwayne Croft nació en Cooperstown, Nueva York, y como barítono ha participado en más de 500 representaciones y ha dado vida a 38 personajes en el Metropolitan Opera. Esta compañía y teatro de ópera está ubicado en el Lincoln Center de Nueva York y está considerado uno de los templos de la ópera a nivel mundial con un gran elenco de estrellas internacionales que ha pasado por sus tablas desde su fundación en 1880 en su primera localización en el Garment District de Manhattan (en 1966 pasaría a su ubicación actual en el que es el auditorio más grande de su tipo en el mundo con un aforo de cerca de 3.975 localidades). El padre de la hija de Arteta ganó el premio Richard Tucker en 1996, en honor a dicho tenor norteamericano, y también su hermano, Richard Croft, es cantante de ópera con gran prestigio internacional.

Aunque la pareja parecía de lo más estable, en 2003, cuando Sara tenía tres años, pusieron fin a su matrimonio. Según contó entonces el diario ABC, Ainhoa suspendió un proyecto que estaba por estrenar junto a su entonces marido en el Palau de la Música de Barcelona porque no se encontraba con las fuerzas suficientes para llevar a cabo la representación ya que, según contó en ese momento su representante, la separación del matrimonio ya era un hecho. Este fue un duro mazazo para la artista que en las siguientes semanas se refugió junto a su familia en el País Vasco para reconducir su vida y volver a los escenarios con fuerzas renovadas.

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Muy unida a su madre

La pequeña Sara siempre ha mantenido una estupenda relación con sus progenitores y ha vivido a caballo entre Estados Unidos y España. Su madre siempre le ha inculcado el amor por la música. La propia Arteta comenzó a interesarse por la ópera cuando tan solo tenía seis años y conoció a María Callas después de que su padre, que era profesor de música -su madre era peluquera-, le regalara un disco de la artista. Esa pasión y el apoyo de su familia hicieron que pronto comenzara a tomar clases de canto y formó parte del coro Eresoinka, que había fundado su progenitor en Tolosa.

De ahí empezó a estudiar en el Conservatorio de San Sebastián, se mudó a Italia para tomar clases con el profesor de Luciano Pavarotti y además se formó gracias a una beca de interpretación en el conocido Actors Studio de Nueva York, donde estuvo tres años. Su debut en los escenarios se llevó a cabo en la Ópera de Palm Beach como Clorinda en La Cenicienta de Rossini a los 26 años y desde entonces no ha dejado de actuar en los mejores y más reconocidos teatros de ópera del mundo, ha cantado para Bill Clinton en la Casa Blanca y ha recibido varios premios como el Metropolitan Opera National Council Auditions o el Concours International de Voix d’Opera Plácido Domingo de París.

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Pop, caballos y su primer amor

Esta vida dedicada a la música ha hecho que también su hija sienta pasión por esta disciplina, aunque a Sara le interesa más el pop que la ópera. La joven, que toca el piano y la guitarra, ha grabado varias canciones en inglés y en español y cuenta con un perfil en YouTube en el que sube videos de covers de temas de artistas internacionales como Dua Lipa. En 2017, Arteta y su exmarido, Dwayne, junto a Sara, se subieron al escenario del Starlite Gala de Marbella para cantar juntos Imagine, un momento único que dio muestra de la gran relación entre ellos. Además de la música, que es a lo que le gustaría dedicarse en el futuro, la hija de la soprano también ama la interpretación y ha aparecido en algunos videos de artistas visuales demostrando sus dotes para el baile y ha posado maquillada como una vikinga en una preciosa sesión de fotos. Sara está enamorada de un joven que vive entre Madrid e Ibiza y con el que ha pasado un verano de ensueño en la isla pitiusa.

La relación de Sara y su madre es de total complicidad y además la joven adora a su hermano pequeño, Iker, de 11 años. El niño nació fruto de la relación de Arteta con el jinete guipuzcoano Jesús Garmendia, con el que se casó en 2013 en Fuenterrabía, a unos 20 kilómetros de San Sebastián. La pareja se separó en julio de 2016. Este fue el tercer matrimonio de la artista que, antes de Croft había estado casada con su novio de toda la vida, y tras su divorcio de Garmendia volvía a darse el ‘sí, quiero’ en junio de 2019 en Cádiz con el funcionario murciano Matías Urrea, del que se ha separado hace apenas unas semanas.

“Soy tremendamente romántica. La vida sin amor no es posible. Si falta, entonces pasan cosas horribles”, ha dicho en alguna ocasión. Gracias a esa relación de Ainhoa con el jinete, Sara Croft también es una gran amante de los caballos y en su perfil de Instagram podemos verla saltando en varios concursos hípicos y que provocaron los comentarios de orgullo de su madre en la red social.

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