Así es el reloj que enamoró a la familia real de Mónaco en los 80

La firma relojera Hublot es a la horología, lo que el invento de la rueda al mundo del automóvil. Una auténtica revolución. En la década de los 80, no existían los relojes de estilo deportivo y a la vez elegantes. Los relojes de lujo de la época eran metalizados, pesados y poco prácticos para eventos en los que no era necesaria la etiqueta. Los bon vivant que, por ejemplo, navegaban en sus yates o jugaban al pádel tenían que decidir entre quitarse su preciado complemento o sacrificar su comodidad (y la vida de su reloj).

En este contexto, Carlo Crocco, creador de Hublot, entra en escena. Hijo de relojeros, decide separarse de su familia para iniciar su propia andadura profesional. Se traslada a Ginebra (Suiza) y funda la conocida marca. El italiano pensó que su primer modelo debía corresponder a la necesidad de todos aquellos que querían seguir llevando un reloj de primera categoría aún en su día a día. Necesitaba crear una pieza muy liviana que sobre todo fuera práctica a la hora de navegar, su gran pasión.

Fue entonces cuando nace el primer reloj de la compañía: el 1980. Un modelo con la correa de caucho (uno de los materiales más resistentes que empleaban los equipos de buceo) y una caja que emulaba el ojo de buey de los barcos (con doce tornillos fijados en las doce horas) de oro, acero, cerámica y fibra de carbono. En definitiva, un reloj que combinaba la excelencia de una creación de lujo con los materiales de primera y que a su vez era cómodo y funcional.

A este nuevo concepto de relojería lo denominó "Arte de la Fusión" y cambió la forma de pensar de las firmas dedicadas a este sector para siempre. Las familias reales europeas fueron las primeras en entusiasmarse con ellos. Sobre todo, la familia real monegasca, tan aficionada a las regatas. El príncipe Alberto de Mónaco fue uno de los primeros quien animó a la marca a participar en las competiciones de vela de la Yatch Club de Mónaco. Como él, el rey Juan Carlos I, y posteriormente Felipe VI, incluyeron a la firma en la Copa del Rey celebrada en Palma.

Con el paso de los años nacieron cuatro colecciones, Big Bang, King Power, Classic Fusion y Masterpiece, con movimientos de los más sencillos a los más complicados (cronógrafo, tourbillon, repetición de minutos, repetición de minutos catedral, aguja ratrapante, aguja fulminante, fecha retrógrada, GMT, etc.).

En su cuarenta aniversario, que se celebra este año, la firma quiere dedicarle un especial homenaje al pionero de su éxito. Así han reinterpretado el 1980 Classic Original en el nuevo modelo Classic Fusion que encarna las cuatro décadas de avance técnicos y que mantiene su elegancia y comodidad. Enfocado al público masculino, este cronógrafo tiene una esfera lacada y pulida, con agujas facetadas y el sello Hublot en aplique. En la caja de 45mm de oro 3N, de titanio o cerámica negra, incorpora los famosos tornillos que hicieron famoso al modelo primigenio. Su fondo, de cristal de zafiro, se combina con la célebre correa de caucho, muy fácil de ajustar a la muñeca gracias a su cierre triple desplegable.

Coleccionistas, preparar vuestras muñecas para un nuevo miembro de la casa. Accede a la galería para conocer más de este nuevo modelo.

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Todos los detalles del nuevo reloj de Hublot que pretende enamorar a los coleccionistas

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