Síntomas de embarazo: de las nauseas iniciales al cansancio

La ausencia de uno o dos periodos consecutivos es una de las señales más claras que indican que podrías estar embarazada. Sin embargo, que el adiós de la menstruación sea el factor más evidente no quiere decir que sea el único. Durante las primeras semanas del embarazo las mujeres podemos experimentar otros síntomas y que estos pasen perfectamente desapercibidos.

Según informa el Instituto de Salud de Estados Unidos, las nauseas, el cansancio o los antojos son algunos de los síntomas que se pueden aglutinar en este apartado. No obstante, dada la generalidad de estos síntomas, hasta que el periodo no se retrasa de forma sustancial, éstos no suelen ser tenidos en cuenta.

Síntomas durante los primeros meses

De la misma forma que las sensaciones de un embarazo a lo largo de los nueve meses totales varían mucho de unas mujeres a otras, también sucede lo mismo con el ritmo en el que aparecen los síntomas en cada etapa de la gestación.

Salvando las excepciones y las particularidades de cada una, es frecuente que durante el primer trimestre aparezcan las nauseas. Aunque lo más habitual es que duren solamente un par de meses, hay mujeres que las padecen durante las 39 semanas y a cualquier hora del día, por lo que lo de matutinas tampoco debemos entenderlo al pie de la letra.

Los antojos y las aversiones a una serie de alimentos concretos pueden aparecer al inicio del proceso y quedarse hasta el parto. Igualmente, los cambios del estado de ánimo y los dolores de cabeza suelen ser más habituales al inicio del embarazo que al final, debido al aumento repentino de hormonas que provoca la concepción.

Por último, dentro de las primeras semanas, desde el NHI apuntan que el sangrado leve es un síntoma que afecta en torno al 25% de las mujeres embarazadas durante las primeras semanas tras la concepción. Se trata de un sangrado muy ligero y cuyo color es más claro que el de la sangre menstrual.

Otros síntomas presentes en el segundo y tercer trimestre

Una vez transcurrido el tercer trimestre, de alguna forma, el organismo comienza a acostumbrarse al aumento del nivel hormonal y algunos síntomas como las nauseas, los dolores de cabeza o la irritabilidad de los pechos desaparecen.

Sin embargo, otros como la fatiga o el cansancio van en aumento conforme avanza la gestación y el bebé crece debido al aumento de la progesterona, la cual ayuda a mantener el embarazo y promueve el crecimiento de las glándulas que producen leche en las mamas. Además, teniendo en cuenta que el corazón tiene que bombear más sangre para alimentar al feto y que cada mujer sube unos diez kilos de media, el cansancio está más que justificado.

Por último, la necesidad de vaciar la vejiga a un ritmo mayor al habitual también es un síntoma recurrente que llega al inicio de la gestación y se queda en muchos casos hasta el final.

Vía: Women’s Health ES

Fuente: Leer Artículo Completo