Se guardan en la nevera y los usan Jennifer Aniston y Demi Moore: los cryo-sticks, el ‘gadget’ tensor que utiliza el frío para conseguir una piel más joven

Cuenta la leyenda que el secreto de la prístina piel de Isabel Preysler es que todas las mañanas se planta ante el congelador para que el frío hiele la juventud en su rostro. Sin embargo, lo suyo parece más una adecuada mezcla de genética, algún que otro retoque estético y una cuidada rutina cosmética, aunque sí es cierto que hace un par de años, en una entrevista, aconsejaba envolver varios cubitos de hielo en un paño y aplicarlo sobre la cara para tener “un aspecto más fresco y rejuvenecido”.

El mito del frío en la piel tiene, en realidad, dos caras. Por un lado, los dermatólogos advierten que a menudo se confunde la tirantez que deja en el cutis con un efecto lifting momentáneo: eso ocurre ante repentinos cambios de temperatura y lo que está sucediendo en realidad es una posible deshidratación (algo que nunca interesa a la hora de cuidar y mantener joven la piel). Por otro lado, bien utilizado, el frío sí puede ser un aliado de belleza para mejorar la calidad de la piel, la circulación sanguínea o la desinflamación del rostro (de ahí reconocidos tratamientos de cabina como la crioterapia, un procedimiento que por ejemplo utiliza la reconocida facialista Carmen Navarro en algunos de sus protocolos para hacer penetrar los productos activos y calmar la piel). Y es precisamente por este motivo por el que el último hype de la belleza mira con interés el positivo efecto de las bajas temperaturas sobre la flacidez propia de las pieles maduras.

En The Beauty Concept.

Biologique Recherche, la firma parisina de cuidado de la piel especialista en tratamiento y aparatología desde hace 50 años, ha estudiado las propiedades del frío para estimular las células nerviosas de la piel y generar una acción vasoconstrictora. Su conclusión fue que gracias a estas funciones se crea un efecto descongestivo y drenante que reduce el calor y la rojez, al mismo tiempo que produce efectos tensores, manteniendo la piel tersa y tonificada. Y así fue cómo ha lanzado uno de sus grandes éxitos, los Cryo-Sticks faciales.

“Mejor que los rodillos de jade o cuarzo rosa”

Los Cryo-Stick son un gadget de masaje facial realizados en acero inoxidable quirúrgico y con propiedades refrigerantes que captan el máximo frío posible para asegurar su posterior difusión en contacto con la piel. Cuando los ponemos sobre el rostro, los receptores cutáneos captan esta sensación de frío, provocando el fenómeno de piel de gallina que estimula las células nerviosas de la piel y la tensa de inmediato. Además, un masaje con estas herramientas tiene efectos drenantes, descongestivos y reafirmantes al regular el frío, mejorando la circulación sanguínea dérmica y atenuando las rojeces. “Sus beneficios tensores y calmantes son extraordinarios y visibles de manera inmediata”, explica Paz Torralba, directora de The Beauty Concept en Madrid, donde se puede encontrar este aparato.

Con una forma ergonómica que recuerda a dos cucharas, esta herramienta se adapta cómodamente al contorno del rostro, cuello y escote, trabajando todas las inserciones musculares y permitiendo una presión eficaz sobre cada zona, lo que le convierte en un prometedor sucesor de los afamados rodillos faciales de jade o cuarzo rosa para aquellas pieles que han perdido su tersura, algo para lo que no existe una barrera de edad, tal y como explican en The Beauty Concept: “Normalmente, tendemos a pensar que la flacidez en el rostro es exclusiva de las pieles maduras, pero la realidad es que esto no es del todo cierto. Se debe a diversos factores como la deshidratación o el estrés, llegando a aparecer en pieles más jóvenes”. Entre sus adeptas más famosas están celebridades de piel perfecta como Demi Moore o Jennifer Aniston. En Instagram también han creado una comunidad de mujeres y facialistas de odas partes del mundo que enseñan sus rutinas de masaje con el hashtag #cryosticks. Algunas, incluso, lo llaman Frotox o "frozen botox" (bótox congelado) alabando un efecto tensor superior al del masaje con jade o cuarzo.

Cómo se utilizan

Lo primero que hay que hacer es enfriarlos previamente, bien en el frigorífico, bien en un bol con cubos de hielo, durante al menos 20-30 minutos antes de la aplicación. Se recomienda utilizarlos con el suero habitual de tratamiento o mascarillas en crema, con un gesto de alisado de la piel siempre de abajo hacia arriba en movimientos ascendentes.

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