Por qué ahora mismo hay tanto furor por este perfume con olor a Portofino

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Hay lugares que marcan para siempre. Algunos son sitios en los que hemos estado; otros, a los que soñamos viajar. Saben los perfumistas que a todos ellos se puede volver mediante una fragancia (el perfume es el sello más intenso del recuerdo) y ambas categorías podrían converger en un mismo punto: Portofino. Este pueblo pesquero ubicado en la riviera italiana, al sudeste de Génova, es uno de los enclaves más fotogénicos de la costa mediterránea: salpicado de pequeñas casas de colores, ante el imponente azul del mar y cubierto de pinos, Portofino es la postal de la jet fotografiada por Slim Aarons.

Portofino es, también, el lugar de veraneo de Greta Garbo, Maria Callas o Truman Capote en los años 50 y el escenario de un editorial vintage de Vogue USA con Christy Turlington como turista, en 1992. Portofino significa, para el mundo, el olor del verano, de la siesta, del sol en la piel y, en definitiva, de todas esas cosas que nos transportan de inmediato a la felicidad. Por ello no es de extrañar que la fragancia que sintetiza eso en un perfume, Escale à Portofino de Dior, se haya colocado como una de las más vendidas en el mes de abril, en pleno confinamiento, cuando la legendaria casa francesa estaba poniendo sus esfuerzos de comunicación en sus pilares J’Adore y Miss Dior.

Olor a Mediterráneo

“Durante el confinamiento las mujeres buscan fragancias fáciles, despreocupadas, que acompañen un estilismo informal. En otras palabras: oler a limpio con una fragancia “fresca”, esa definición que tanto gusta a las españolas”, dice Daniel Figuero, Fragrance Ambassador internacional de la firma. “Los cítricos suben el ánimo y Escale à Portofino es, en toda regla, lo que se llama una feel good fragrance muy indicada en estos tiempos. Sus notas hespérides -cítricas- de bergamota y cidra de Calabria, Petit Grain de Sicilia o almendra amarga son un verdadero viaje olfativo a tierras italianas”, explica. Pero hay más: “En épocas de crisis la gente busca refugio en valores seguros. Las fragancias clásicas, el agua de colonia “de toda la vida” podrían funcionar como una brújula para navegar en medio de tantas incertidumbres.

La construcción clásica de Escale à Portofino, inspirada en el agua de colonia inmutable, que nunca pasa de moda, aunque más compleja, se convierte así en una referencia reconfortante”, opina este experto. “Cuando la Maison Dior crea sus perfumes el viaje va más allá de una simple evocación: la obtención de las materias primas es también una oportunidad de conocer nuevas culturas, de establecer relaciones duraderas y privilegiadas con los productores locales, que nos brindan la posibilidad de conseguir materias primas excepcionales y de gran calidad”, añade en su descripción del perfume François Demachy, Perfumista-Creador de Dior.

Notas olfativas

En total, 16 esencia santorales componen este perfume. Una de las cosas que hace a esta fragancia diferente a las demás es la esencia de cidro. Cultivado en Italia y Córcega desde la época romana, el fruto del este árbol, de talla generosa, se parece bastante al limón. Su corteza es irregular y su carne entre amarilla y verde es poco jugosa pero muy perfumada. Mediante un procedimiento de expresión, se obtiene la esencia del fruto, lo que aporta una gran frescura a la fragancia. La almendra amarga es originaria de Sicilia y su esencia dulce es muy apreciada desde la antigüedad. De las flores del naranjo amargo mediterráneo y mediante la destilación, se obtiene la esencia de flor de azahar o esencia de Nerolí, inconfundible en Escale à Portofino. Oler para soñar despiertos.

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