Cambio de hora: así afecta a la piel y al cabello

Todos los años por estas fechas se produce el mismo cambio en nuestros relojes: a las tres de la mañana, volverán a ser las dos. Un gesto sencillo que desde hace tiempo se aplica en los países de la Unión Europea y que tiene como objetivo contribuir al ahorro energético y aprovechar más horas de luz al día. Pero este año no será obligatorio para los países, sino optativo (nosotros no nos libramos). Sobre a ello se ha generado debate porque hay quienes prefieren mantener su horario habitual.

Y es que, aunque no lo creas, 60 minutos de nada pueden provocar ciertas consecuencias. “El organismo tarda hasta una semana en reajustarse y la piel y el cabello también deben hacer un esfuerzo extra para adaptarse a la disminución de la luz solar y el insomnio provocado por el cambio de hora”, nos explican desde Nuggela & Sulé –artífices, por cierto, del famoso champú de cebolla–.

¿Y cuáles son estas consecuencias para la piel y cabello?

1. La piel pierde hidratación y firmeza

¿El motivo? “El cambio de hora implica cambios en los niveles de melatonina, la hormona que regula nuestras horas de descanso”, nos cuenta Pedro Catalá, doctor en farmacia y fundador de Twelve Beauty. “Dormimos peor durante los primeros días y la falta de sueño tiene un impacto negativo en la piel, ya que provoca deshidratación y falta de elasticidad”.

¿Solución?

Si lo crees necesario, puedes optar por suplementos de melatonina o magensio para regular el sueño. Pero recuerda también que hay actividades como el yoga o la meditación que pueden ayudarte a dormir mejor.

2. Se nos cae más el pelo

Desde la firma nos tranquilizan afirmando que es algo normal. “Con la llegada del otoño y el cambio de hora, los horarios son más cortos, la exposición solar se reduce y hay menos horas de luz. Nuestro organismo detecta este cambio a través de nuestros ojos, y entiende que no necesita protegerse tan enérgicamente como en verano, cuando la radiación solar es más intensa. Se inicia así un proceso de renovación capilar durante el cual el pelo se cae más”.

¿Solución?

Intenta seguir una buena rutina del cuidado del cabello con productos que se adapten a tu tipo de pelo. ¡Ah! Y no te vayas a dormir nunca con el pelo mojado o salgas a la calle sin secarlo, pues podría favorecer su pérdida.








3. A la piel le cuesta más regenerarse

Y en esto tiene que ver la hora de luz que le quitamos a nuestro organismo al adelantar los relojes. “Hace descender nuestros niveles de vitamina D”, explican los expertos. “Como consecuencia, la piel pierde parte de su capacidad para activar sus mecanismos de regeneración cutánea y las funciones son más lentas. Esto se traduce en una piel más apagada, seca y rugosa”.

¿Solución?

Además de seguir al dedillo una rutina de limpieza facial, también puedes optar por incrementar la vitamina D en tus cosméticos –hay cremas y sérums que la contienen–, pero también en tu alimentación. Estos alimentos ricos en ella pueden ayudarte.



Vía: Women’s Health ES

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