Steisy se rompe al hablar de su enfermedad: "No me gusta dar pena y me he machacado mucho"

Hace unas semanas, ante la cantidad de insultos gratuitos que estaba recibiendo en las redes sociales por su aumento de peso, Patricia Steisy explicaba que se debía a la medicación que se le había prescrito para poner freno a una enfermedad que le acababan de diagnosticar. Poco después, le ponía nombre a esa dolencia: depresión explosiva intermitente.

Ayer se sentó en el plató de ‘Sálvame’ para ahondar en los detalles de esa enfermedad contra la que lucha, con el apoyo de su pareja, y de la que, como decimos, había hablado en su canal de Mtmad para intentar poner freno a los ataques que estaba recibiendo en Instagram por esos kilos que ha cogido por la medicación.

Admitir que tenía una depresión me ha costado mucho trabajo, es un problema que he arrastrado desde pequeña”, comenzaba relatando la extronista de ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’. Steisy se desahogaba delante de Jorge Javier Vázquez antes de entrar y ponerse delante del resto de colaboradores. Y no podía evitar emocionarse y que se le cayeran las lágrimas al abrirse ante la audiencia.

“Me han diagnosticado un trastorno explosivo intermitente. No me gusta dar pena y me he machacado mucho, pero no me puedo ni engañar a mí misma ni ser tan dura. Con este trastorno te dan picos, se acelera el pensamiento, yo misma me agoto de escuchar a mi propia cabeza. Todas mis emociones son completamente exageradas: si tengo alegría es como si me hubiese tocado la lotería y si tengo pena es como si se hubiera muerto mi madre”, decía con esa sinceridad que siempre ha llevado por delante.

Hasta 80 kilos llegó a marcar su báscula debido a un estado que la invadió por completo y le hizo perder las riendas de su vida y de su cuerpo: “Después de pasar por esos picos y la adrenalina que genero me puedo pasar tres días acostada, te quedas derrotada. Además en ese estado me dan pequeños lapsus, porque estoy fuera de sí. Tengo problemas de sueño, de orina…”.

Me avisaron que con este tratamiento me podría cambiar el metabolismo, que esta ansiedad podía salir por cualquier lado y podía ser por comer mucho. Pero me dijeron, si te quieres curar lo que menos te tiene que importar es el físico“, explica Steisy, que lo que quiere es que el cambio empiece por su cabeza. Lo de fuera, ya habrá tiempo para moldearlo… o no.

De una 34 he pasado a una 42, pero yo estoy sana y si yo no tengo problemas ‘¿por qué me tienen que hacer sentir mal con ello?’ La gente es muy cruel, si me pillan en otro momento me habrían destrozado”, remata sobre lo mal que lo ha pasado por la cantidad de barbaridades que ha tenido que leer en medio de esa situación tan complicada para ella.

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