Melani Olivares: "Las mujeres podemos decidir si queremos ser madres o no, antes era casi una imposición social"

Cinco minutos cruciales en la vida de una pareja son los que marcan el argumento de ‘Entre ella y yo’ la comedia que protagoniza Melani Olivares y con la que se siente tan cómoda como en el sofá de su casa. De hijos y de trabajo hablamos largo y tendido.

Hoy Corazón Vuelve al Teatro Marquina que en el fondo es como volver a casa y lo hace con la función de Pablo Mir Entre ella y yo donde comparte cartel con Carlos Chaparro. Regresar a los escenarios es algo que suele hacer a menudo.

Melani Olivares Mi carrera comenzó en el teatro donde hasta monté mi propia compañía para realizar mis proyectos además de lanzarme el teatro comercial por lo que para mí es siempre muy apetecible subirme a los escenarios y más con esta obra argentina donde me siento muy arropada. Solo puedo dar gracias a la vida por este momento que considero un regalo buenísimo del que puedo aprender un montón al meterme en la piel de una mujer con tantas contradicciones y tan vulnerable como es el personaje de Valeria y encima con un asunto tan de actualidad como es la natalidad.

H.C. La obra se centra en los minutos que transcurren para que una pareja conozca el resultado de un test de embarazo y la zozobra que se siente en esos momentos.

M.O. A eso hay que sumarle el hecho de que los protagonistas ya tienen una edad (en la versión original los actores son más jóvenes) y es que, en la actualidad, la mayoría de las mujeres que se plantean la maternidad ya han pasado de los 40 y eso es porque sigue siendo muy complicado conciliar la maternidad con la vida profesional. En estos momentos hay muchos factores para posponer la llegada de los hijos y es que piensa que cada vez abandonamos más tarde la casa de nuestros padres, resolver la independencia económica es muy difícil. Todo se ha retrasado, también la convivencia con las parejas. A eso hay que unir que las mujeres ya podemos decir abiertamente si queremos ser madres o no, cuando años atrás era casi una imposición social.

H.C. Es verdad que la decisión de ser madre se toma más tarde, pero también que el reloj biológico sigue siendo el de toda la vida y eso no ayuda a hacer fácil esa elección.

M.O. Lo importante es que tenemos más libertad para poder hacer lo que queremos cuando queremos. No hay que olvidar que antes te educaban para el matrimonio y hoy estamos preparadas para hacer lo que queramos aunque es cierto que la naturaleza es muy injusta con nosotras en cuanto al reloj biológico ya que los hombres pueden ser padres cuando les de la gana, pero nosotras no. La edad nos marca y, en mi caso tuve, a mi último hijo a los 44 años.

H.C. Usted es una de esas excepciones, es madre de tres hijos, algo que la convierte en una valiente y más en su mundo.

M.O. Mi primera hija fue con 33, cuando adopté de manera monoparental a Martina y, después, nacieron mis dos hijos biológicos aunque lo cierto es que los tres viven conmigo. Las que somos madres ya sabemos que hay que trabajar sin parar y tenemos que estar siempre al tanto de todo, problemas y alegrías, porque no soy de las que magnifica nada sino que tengo una visión muy real de la vida. Creo que muchas veces se ha puesto la maternidad en una especie de pedestal donde no podías confesar que estabas agotada o no podías más. Con el poder de decisión que hoy sí tenemos la situación es otra, tengo varias amigas que se niegan a ser madres y la verdad es que viven muy a gusto y no pasa nada y no creo sea una decisión egoísta sino algo meditado y muy respetable.

H.C. Usted siempre tuvo claro que quería tener hijos y ha cumplido sus deseos.

M.O. Lo que siempre tuve muy claro es que no pensaba subordinar mi maternidad a una relación sentimental. Creo que es un sentir de la mujer que lo puede compartir con una pareja o no, pero en mi caso lo he visto como algo mío ya que quería tener ese aprendizaje, pero insisto en que todo me parece lícito.

H.C. También hoy los hombres pueden tener hijos en algunos países donde se admite la gestación por vientre de alquiler. ¿Está de acuerdo?

M.O. Creo que hay un gran debate en cuanto a la gestación subrogada, ya que mantengo muchas dudas sobre cómo realizarse ya que lo veo complicado y eso que entiendo que los hombres quieran tener sus hijos sin que tengan que tener una relación con una mujer. Por otra parte siempre hay que necesitar a una mujer y, de ahí, que lo vea un tema complejo. Tengo amigos que han sido padres usando esta posibilidad y pienso que si todo se hace de manera respetuosa para la mujer y el bebé y se va a dar amor pues adelante, pero lo que ocurre es que no me gusta el negocio que se puede generar en todo esto y de ahí mis dudas.

H.C. ¿Cómo vive la polémica del pin parental y las declaraciones de la ministra Celaá diciendo que los hijos no son de los padres?

M.O. Desde mi humilde opinión pienso que cuanta más información tiene un niño, adolescente o adulto más capacidad de decisión obtiene y más libre es. Educo a mis hijos en la autonomía, en la responsabilidad, independencia y en el permitirles ser. Eso solo se consigue con información.

H.C. ¿Y usted está al tanto de lo que imparten a su hija en clase? ¿De las charlas que pueda recibir o de las actividades curriculares?

M.O. Confío en las conversaciones que tenemos las dos en casa. Eso es lo primordial para entender las cosas que te puedan contar en el colegio. En mi casa hablamos de manera abierta y siempre desde el respeto, ya que aunque sean mis hijos me parece fundamental para que se sientan libres e independientes.

H.C. ¿Fue esa la educación que usted también recibió en su infancia?

M.O. En mi familia siempre hemos tenido una educación muy abierta. No había temas tabú ni se juzgaba a nadie por su condición sexual. Mis padres creían en las personas sin juzgarlas y eso es lo que intento inculcarles a mis hijos desde el respeto y el amor.

H.C. ¿Cree que a usted le han respetado en todo lo que ha hecho?

M.O. He sentido que ser madre soltera de tres hijos no es fácil ya que la realidad es que siempre han vivido conmigo (además de Martina a la que adoptó en Etiopía hace 13 años, Melanie es madre de dos niños, Manuela, de 7, fruto de su relación con el músico Javier Rojas, y Lucho, de 2, a quien tuvo con su exmarido Gorka González de quien se separó hace ya año y medio). Por supuesto, mis dos hijos pequeños tienen a sus padres que son un referente fundamental en sus vidas, pero la realidad es que el día a día están conmigo en mi casa y evidentemente todo lo que pasa a diario lo tiene conmigo.

H.C. ¿No piensa que está asumiendo más ‘carga’ de la que le corresponde ya que los padres deben compartir esa labor?

M.O. No creo que mi caso sea más difícil del de cualquier otra madre que trabaje fuera de casa. Es complicado, pero mi trabajo en el teatro también me permite tener tiempo para poder llevarles al colegio, recogerles, ir a las actividades… Mi madre se ha venido a Madrid desde Barcelona para poder ayudarme además de la mujer que viene a mi casa y así me organizo para salir adelante.

H.C. ¿Cree que se está dejando muchas horas de usted y que al final evolucionamos en algunos aspectos pero en otros seguimos ancladas? ¿Hace cuánto que no se lee un libro tranquilamente?

M.O. Aprovecho los viajes para leer, pero es verdad que hay un instinto que nos sale estar siempre ahí. Si un hijo se pone malo, nadie me tiene que decir que acuda en seguida porque es algo que llevo innato, algo animal, no quiero compararme con nadie, pero tengo esa necesidad de estar y compartir con mis hijos.

H.C. ¿Ha tenido que renunciar a proyectos profesionales por sus hijos?

M.O. Sí, sobre todo con la llegada de Lucho. El ritmo de trabajo me ha bajado y eso que he rodado varias series, pero es verdad que al no poder conciliar algunos proyectos he tenido que decir no. Mis hijos han nacido con una madre que ya era actriz, pero cuando son tan pequeños yo soy la primera que necesito estar con ellos. Ahora empiezo a poder aceptar más trabajos porque todo va encajando.

H.C. ¿Y le queda tiempo para el amor?

M.O. Aunque no lo creas yo encuentro tiempo para mí. Nunca he dejado de tener mis amigos y es que cuando viajo o acuesto a mis hijos es cuando empieza mi vida. No he dejado de hacer las cosas que me apetecían aunque también reconozco que me gusta compartir mis planes con mis hijos. Tampoco me siento nada culpable por hacer mis cosas sin ellos ya que no somos tan importantes como para que sin nosotras nada funcione.

H.C. ¿Qué tal lleva volver a ser single?

M.O. Me encanta la pareja mientras dura, pero para toda la vida me parece que ya no hay nada. Creo que el amor tiene fecha de caducidad y por eso cuando ya la relación no enriquece se acaba y no hay que dramatizar ya que se abren nuevas posibilidades. Mi momento actual es intentar estar feliz con mis amigos, con mi vida y enriquecer y aprender a diario. Tengo una profesión maravillosa que invita mucho a jugar a diario y eso me encanta ya que quiero disfrutar de la vida y no estar amargada.

H.C. ¿Tiene ganas de volver a enamorarse?

M.O. Ahora mismo no sé si me cabe. No creo que eso sea que se decida. Siempre estoy dispuesta al placer y al disfrute, pero con mis amigos y familia te aseguro que lo encuentro. Tengo un buen clan en la vida y no es neceario una pareja. Quizá sea con pareja cuando yo me arrugo.

H.C. ¿Y más hijos?

M.O. No. Espero no tener que volver a hacerme una prueba de embarazo en mi vida. Creo que con tres ya he cumplido.

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