Los brazos de Elsa Pataky causan polémica en Instagram, ¿por qué las mujeres no pueden tener músculos definidos? ¿No se puede ser guapa y fuerte?

La imagen de la discordia muestra a un mazado Chris Hemsworth en su cuenta de Instagram sosteniendo a una sonriente Elsa Pataky en el aire. A él, en Twitter, le llueven los comentarios positivos acerca de lo bien que le quedan sus músculos, a ella todo lo contrario. ¿De verdad a estas alturas del siglo XXI hace falta recordar a la gente que se puede ser guapa, femenina y sexy luciendo abdominales y todo lo demás (especialmente si eres Elsa Pataky)?

No es la primera vez ni va a ser la última que unos músculos femeninos hagan que a más de uno le explote la cabeza. Todavía podemos recordar cuando Alicia Vikander cuando tuvo que hacer frente a la campaña de body shaming: fue criticada por haber ganado músculo y un six-pack perfecto para poder hacer de Lara Croft en Tomb Raider.

En su caso, además de echarle en cara que tenía unos músculos en la espalda, los abdominales y los brazos demasiado definidos, se le reprochaba que además carecía de la exuberancia frontal de la Lara Croft de los videojuegos (y de la de Angelina Jolie). Como si para escalar barrancos y disparar hiciera falta tener una talla de sujetador por encima de la talla 95.

El cuerpo femenino musculado sigue siendo percibido como indeseable y masculino y deportistas de élite de la talla de Serena Williams han sufrido en sus carnes el body fit shaming por el tamaño de sus músculos. Parece que la fuerza tiene que seguir siendo patrimoniuo exclusivo de la masculinidad.

Una representación gráfica de esta finalidad estética del deporte femenino la pudimos ver en 2014, cuando en la edición británica de la revista Women ‘s Health se publicó un artículo en el que se desaconsejan ciertos tipos de ejercicios de fuerza para que las mujeres no ganaran volumen muscular y su espalda no “ensanchara”.

El objetivo para las mujeres en el fitness parece ser siempre estético, y la estética habla de tonificar, nunca de conseguir unos músculos grandes y fuertes y mucho menos abultados. El artículo en cuestión recibió tanto hate por parte de los expertos en salud y deporte que la publicación lo retiró de su página de facebook y su edición digital. De hecho, hoy sabemos que las mujeres son las que más se benefician al hacer ejercicios de fuerza.

Elsa Pataky: el fin de los estereotipos en el gimnasio

Debemos acabar con la idea de que las mujeres están condenadas a hacer yoga y los hombres a hacer pesas. Pero para ello debemos aceptar que los estereotipos de género existen incluso cuando nos ponemos las mallas y vamos al gimnasio.

Un estudio canadiense realizado por la investigadora Stephanie E. Coen comprobó que tanto ellas como ellos se sentían presionados por la mirada de los demás a la hora de escoger actividades y usar el equipamiento del gimnasio. Ellos se resistían a emplear máquinas que consideraban más “femeninas” y ellas se preocupaban por ocupar poco espacio y no “estorbar” usando determinadas maquinarias o emplazamientos, como la zona de levantamiento de peso libre.

Es hora de que se empiece a respetar el cuerpo de las mujeres que hacen mucho deporte, porque no nos engañemos, para conseguir unos músculos como los de Elsa Pataky hace falta algo más que hacer sentadillas en tu casa. Sus tríceps son el reflejo de un entrenamiento constante, mucho sacrificio y una dieta especial diseñada ex proceso para conseguir esos resultados. Solo con toda esa cantidad de esfuerzo se pueden lucir esos músculos, y si a ella le gustan, a nosotras también.

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