El collar favorito de la reina Sofía

La boda de Philippos de Grecia y Nina Flohr , que reunió a gran parte de la realeza en Atenas, no solo dio mucho que hablar por los espectaculares looks de las invitadas. También mereció especial atención el capítulo de joyas, desde la espectacular tiara perteneciente a Ana María de Grecia que ha llevado la novia al collar que llevó la infanta Elena, una pieza cargada de historia que le regalaron para el día de su boda, o el colgante de rubí con el que la reina Sofía ha confirmado cuál es la pieza favorita de su joyero.

La reina Sofía, que hoy celebra su 83 cumpleaños, fue una de las invitadas (al igual que Beatriz de York o Tatiana Santo Domingo) que recicló un vestido de su armario: un diseño largo de escote barco y manga francesa de color verde metalizado que estrenó hace cuatro años para el día de la Pascua Militar. Junto a él, ha sido una joya muy especial la que se ha llevado el protagonismo.

Se trata un un colgante de rubí cabujón enmarcado por dos filas de diamantes que lucía con un collar de perlas australianas de los joyeros asturianos Quirós Arte Joya, de quien la reina guarda varias piezas. Un colgante de gran significado para la reina emérita, pues lo heredó de su madre, la reina Federica de Grecia.

Esta pieza, que se puede usar como colgante o como broche, era una de las que más a menudo llevaba la reina Federica. Colgado siempre de un collar de perlas, lo usó para algunos de los momentos más importantes, como el bautizo de su hijo Constantino o los bautizos de sus nietos mayores, el príncipe Pablo de Grecia y el rey Felipe VI. A su muerte, la encargada de heredar este preciado recuerdo familiar fue su primogénita, la reina Sofía.


Desde entonces, la reina Sofía ha reservado esta joya para las citas más importantes, muchas de ellas con un especial significado personal, como los acontecimientos de su vida familiar. La llevó en 2014 para la proclamación de su hijo como rey de España, para la celebración del 70 cumpleaños del rey Carlos Gustavo de Suecia (en la que lució un conjunto de vestido y abrigo en verde pistacho), en la boda del príncipe Felipe de Serbia o en el 40 aniversario de la Constitución Española.

Doña Sofía ha jugado con distintos collares de perlas para lucir este rubí, llevándolo con collares de una, dos y hasta tres vueltas.

También fue el colgante que escogió para la boda de su sobrina, Alexia de Grecia, con el arquitecto español Carlos Morales, que tuvo lugar en Londres en 1999. Un gran número de ocasiones en las que la reina emérita ha demostrado que este colgante de rubí evoca sus recuerdos más felices.

El colgante es una joya personal de doña Sofía y no pertenece a las joyas de pasar de la Corona, por lo que sería difícil ver a doña Letizia con ella. Quien sabe si también será su primogénita, la infanta Elena, la encargada de heredar esta joya en el futuro y seguir luciéndola con la misma elegancia que su abuela materna y su madre.





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