Clint Eastwood: el último cineasta clásico

Clint Eastwod es el último cineasta clásico. Buenos guiones, buenos actores, problemas adultos. Y, por suerte, sigue haciendo cine. Su última película, ‘Richard Jewell’ cuenta la historia del guarda de seguridad en los Juegos Olímpicos de Atlanta que descubrió una mochila con explosivos, evitó una masacre y luego fue considerado sospechoso por el FBI. Una periodista, que tiene un lío con un policía, publica que el FBI estaba investigando a Richard Jewell, que era del todo inocente.

Al feminismo militante le ha parecido una ofensa que la periodista interpretada por Olivia Wilde (este año ha dirigido la maravilla de ‘Superempollonas’) se acostara con el policía para conseguir la información. Da igual que Wilde (la periodista está muerta) diga que ya tenían una relación de antes. Hay gente que ha anunciado que va a ir a verla por ir a la contra del boicot absurdo. Lo cierto es que en EE.UU. la taquilla no ha ido muy bien.

Franco, ese hombre

La existencia de este libro se debe a Zapatero y a Pedro Sánchez. Sin ellos, sin la Ley de Memoria Histórica y sin la exhumación de Franco quizá no habría sido publicado. No hay aniversario que lo justifique. Pero ahí está este y otros libros sobre el mismo personaje entre las novedades literarias.

SND Editores ha sacado un ‘coffee table book’ de 719 páginas y varios kilos titulado ‘Franco. Una biografía en imágenes’, de Francisco Torres García y Dionisio Rodríguez Rodríguez con prólogo de Luis Alfonso de Borbón. Ni qué decir que los textos son hagiográficos. Pero la documentación gráfica, impresionante. Como lo sería uno igual sobre Eisenhower o sobre Hitler.

Hay algunas entrevistas de antología. En 1928, Franco y Carmen Polo concedieron una a la revista ‘Estampa’’. Se rotuló así: ‘La mujer en el hogar de los hombres célebres. El amor y la guerra. La esposa del general Franco’. Los textos son alucinógenos. De otra época. “Y a usted, Carmen, ¿qué es lo que más le gusta?”. “La música”. “¿Y lo que menos?”. “Lo que menos… francamente, los moros”. No me canso de mirarlo. Eso sí, se necesita una mesa de matar marranos.

Napoléon y la magia

La miniserie es de hace unos años, pero es ahora cuando se puede ver en Filmin ‘Jonathan Strange y el señor Norrell’, basada en la premiadísima novela de Susanna Clarke y dirigida por Toby Haynes. La ficción de la BBC son siete episodios de puro entretenimiento.

Si leen por ahí que es Harry Potter para adultos, ni caso. A principios del siglo XIX, nadie cree ya en la magia, pero el señor Norrell hace que las estatuas de la catedral de York cobren vida. Con esas credenciales es invitado por el Gobierno para ayudar en la guerra contra Napoleón. También le encargan otra cosa más delicada.

Por otro lado, Jonathan Strange conoce a un mago callejero. Son los dos antagonistas y ambos recuperan conjuros olvidados. En la serie se llama a Europa “la península”. Norrell es un maravilloso Eddie Marsan, el boxeador Terry en ‘Ray Donovan’.

Un ‘evolucionario’

Miguel Milá (Barcelona, 1931) es un diseñador industrial que lo ha diseñado casi todo, aunque cuando empezó no supiera que era diseñador industrial. ‘Lo esencial. El diseño y otras cosas de la vida’ (Lumen) es un libro hablado, escrito en colaboración con Anatxu Zabalbeascoa.

El autor de las lámparas TMM, TM o Cesta habla de la vida más que del diseño. De las dos cosas. De la familia, de las horribles salsas que decoran platos, de la simplicidad, del error de la estética añadida, de la aberración que son los lavabos con fondo plano que no desaguan, de los materiales que envejecen bien con el propio objeto (la madera, la piel), de que, sin embargo, un coche o un frigorífico empiezan a deteriorarse cuando se compran. Dice que haría coches cuadrados porque los de ahora, tan redondeados, pierden espacio. Lo que más le ha gustado siempre es viajar en coche, trasladarse con su mundo. Un hombre que vive con pocas certezas. Pero acertadas

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